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Psicodrama terapéutico

Psicodrama y terapia de grupo: qué agrega la escena

El psicodrama es una forma de terapia grupal, pero no cualquier terapia grupal es psicodrama. Qué los diferencia, qué tienen en común y qué agrega poner las escenas en juego.

Entrama 3 min de lectura

Toda terapia de grupo trabaja con lo que pasa entre las personas. El psicodrama agrega la escena: en lugar de sólo contar una situación, el grupo la pone en juego, con roles, cuerpo y espacio. Después se vuelve a la palabra. El grupo funciona a la vez como escenario, como espejo y como sostén.

“Terapia grupal” nombra un campo amplio: grupos de reflexión, grupos terapéuticos verbales, grupos operativos, grupos de autoayuda, psicodrama. Todos trabajan con algo que la terapia individual no tiene: los otros. Pero no todos lo hacen de la misma manera. El psicodrama es una terapia de grupo con una particularidad: la escena.

Lo que comparten

Cualquier terapia grupal parte de una idea simple y potente: lo que nos pasa se juega en los vínculos, y un grupo es un lugar privilegiado para verlo. En el grupo aparecen las mismas formas de relacionarse que uno tiene afuera, con la diferencia de que ahí se pueden mirar y pensar.

En la tradición argentina esa idea tiene nombre propio. Enrique Pichon-Rivière pensó el grupo como un espacio donde se trama lo individual con lo colectivo, y donde los roles circulan. Buena parte del psicodrama argentino se formó en diálogo con ese pensamiento; lo contamos en la historia del psicodrama en Argentina.

Lo que agrega la escena

En una terapia grupal verbal, alguien cuenta una situación y el grupo conversa sobre ella. En psicodrama esa situación, además, se arma en el espacio. Otros integrantes toman los roles de las personas involucradas, el protagonista puede ocupar el lugar del otro o mirar la escena desde afuera, y lo que estaba en el relato aparece en el cuerpo.

Eso cambia varias cosas:

  • Se ve lo que el relato omite. Las distancias, los gestos, lo que no se dice. En la escena se hace visible lo que uno no sabía que estaba contando.
  • El grupo participa con el cuerpo. No sólo escucha: presta su cuerpo a la escena del otro, y en ese rol encuentra algo propio.
  • Se puede probar otra respuesta. En la escena se ensaya lo que en la vida parece imposible: decir lo que no se dijo, irse antes, quedarse.
  • Se multiplica. Cada integrante puede proponer su versión de la escena. Esa multiplicación dramática abre sentidos que una sola mirada no alcanza.

El grupo como escenario, espejo y sostén

En psicodrama el grupo cumple tres funciones a la vez. Es escenario, porque ahí se arman las escenas. Es espejo, porque en la escena del otro uno se reconoce, y en la mirada del grupo uno se ve desde afuera. Y es sostén: un lugar cuidado, con encuadre y confidencialidad, donde es posible mostrar lo que en otros lugares se esconde.

Por eso en Entrama decimos que el trabajo es un entramado. No se trata de muchas terapias individuales en paralelo, sino de algo que se produce entre todos.

Después de la escena, la palabra

El psicodrama terapéutico no termina en la dramatización. Después de cada escena el grupo comparte lo que le resonó, y lo producido se elabora con una escucha analítica. Ese segundo tiempo es el que convierte la escena en material para pensar. Lo desarrollamos en el lugar de la palabra después de la escena.

¿Grupo o individual?

Son dispositivos distintos y no compiten. Hay personas que llegan con un análisis individual en curso y suman el grupo; otras empiezan por el grupo. En Entrama trabajamos en grupo y con parejas. Si estás pensando cuál te conviene, individual o grupal puede ayudarte a ordenar la pregunta.

Si querés conocer el encuadre de nuestros grupos, está en psicodrama grupal.

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Bibliografía

  • Pichon-Rivière, E. (1975). El proceso grupal. Del psicoanálisis a la psicología social. Buenos Aires: Nueva Visión.

¿Querés empezar un proceso?

La primera entrevista sirve para conocernos y evaluar juntos si este encuadre es el adecuado para vos. Sin compromiso.