Psicodrama terapéutico
Cómo es una primera entrevista
Qué esperar de la entrevista de admisión: qué se pregunta, qué no se pregunta y qué se decide en ese primer encuentro.
La primera entrevista es un encuentro de admisión. No es una sesión terapéutica ni un diagnóstico. Sirve para que la persona y el coordinador evalúen, juntos, si el psicodrama psicoanalítico es el encuadre adecuado para lo que la persona necesita.
La primera entrevista es un encuentro de admisión. No es una sesión terapéutica ni un diagnóstico. Sirve para que la persona y el coordinador evalúen, juntos, si el psicodrama psicoanalítico es el encuadre adecuado para lo que la persona necesita.
En esa entrevista se conversa sobre los motivos de consulta, las expectativas y la modalidad de trabajo. No se pide historia clínica, ni diagnóstico, ni detalles sensibles. Se recaba la información mínima necesaria para decidir los próximos pasos.
Qué se conversa
Se habla sobre lo que motiva la consulta, sobre qué modalidad se ajusta mejor —un grupo presencial, uno virtual, o el dispositivo de parejas— y sobre la disponibilidad para sostener un proceso. También se presenta la modalidad de trabajo del dispositivo y se responden preguntas.
El coordinador evalúa si el encuadre es pertinente. En algunos casos, puede sugerir otra modalidad o derivar a un colega si considera que el psicodrama no es la vía indicada para esa persona en este momento.
Qué no se pide
No se solicita historia clínica completa, ni diagnóstico previo, ni relato detallado de episodios sensibles. El formulario inicial —si se completa uno antes de la entrevista— pide solo datos de contacto y un breve motivo de consulta.
La entrevista es confidencial. Lo que allí se conversa no se comparte con terceros, salvo en los casos previstos por la normativa vigente (riesgo de vida, abuso, obligaciones legales), que el coordinador explicará si corresponden.
Qué esperar y qué no
La entrevista de admisión no constituye una evaluación diagnóstica ni un compromiso de tratamiento. Su finalidad es evaluar la pertinencia del encuadre. La decisión de iniciar un proceso es siempre de la persona que consulta.