Psicodrama terapéutico
Psicodrama en atención individual y grupal
Cómo funciona el dispositivo en ambos formatos: qué cambia, qué se mantiene y cómo se decide la modalidad más adecuada.
El psicodrama psicoanalítico puede desarrollarse en formato individual o grupal. Ambos comparten el mismo marco conceptual —la articulación entre escena y escucha analítica— pero difieren en el dispositivo, en el uso de los roles auxiliares y en la dinámica de la transferencia.
El psicodrama psicoanalítico puede desarrollarse en formato individual o grupal. Ambos comparten el mismo marco conceptual —la articulación entre escena y escucha analítica— pero difieren en el dispositivo, en el uso de los roles auxiliares y en la dinámica de la transferencia.
Atención individual
En la atención individual, quien consulta trabaja con un coordinador. La dramatización, cuando se produce, se realiza con la asistencia del coordinador o de roles auxiliares (yo-auxiliares) que el coordinador convoca para sostener la escena.
El dispositivo individual permite un trabajo más focalizado sobre la historia subjetiva, las fantasías y las repeticiones de cada persona. La transferencia se establece entre quien consulta y el coordinador, y la elaboración se desarrolla en ese vínculo.
Atención grupal
En la atención grupal, un coordinador trabaja con un grupo de personas que se reúnen periódicamente. La dramatización puede involucrar a varios participantes, y lo que cada uno produce en la escena se vuelve material de elaboración para todo el grupo.
El grupo introduce una dimensión adicional: los vínculos entre los participantes, las identificaciones, las resonancias y las diferencias. Lo que uno dramatiza puede movilizar en otros asociaciones, recuerdos o conflictos propios. El coordinador sostiene el encuadre para que esa producción colectiva pueda ser leída.
¿Cómo se decide la modalidad?
La decisión sobre individual o grupal se toma en la entrevista de admisión, en diálogo entre la persona y el coordinador. Algunas personas necesitan un espacio individual antes de integrarse a un grupo; otras se benefician del dispositivo grupal desde el inicio.
No hay una modalidad mejor que otra. La elección depende de lo que cada persona necesita, del momento de su proceso y de la evaluación clínica del coordinador.
Qué esperar y qué no
La elección de modalidad no es definitiva. Puede revisarse a lo largo del proceso. Tampoco implica promesa de resultado: el trabajo terapéutico requiere tiempo y elaboración sostenida.
Bibliografía
- Pichon-Rivière, E. (1975). El proceso grupal. Del psicoanálisis a la psicología social . Buenos Aires: Nueva Visión.