Enfermedades de lujo

Por: Carolina Pavlovsky
Publicado en Campo Grupal, febrero 2011.

Quisiera compartir con el lector una experiencia acontecida no hace mucho, y que produjo en mí el estado más liberador que jamas haya sentido, ni terapia alguna me haya proporcionado. Me colocó en un territorio nuevo, me dio una intensidad nueva, una velocidad nueva. Había cruzado un umbral, la línea por la que venía se inclinó espasmódicamente, la dirección cambió.
Ya no fui la misma.
Hace un tiempo padecí un estado físico-anímico persistente, extraño para mí en sus modos de expresión, pero sumamente desagradable de sobrellevar. Mi padre, medico psiquiatra dice siempre: lo tuyo es neurológico, dado que naciste con forceps, o genético, eso viene por ambas ascendencias y no se cura, no te hagas mala sangre. Diagnostica neurosis de angustia existencial severa.
Mis conocimientos en psicopatología me llevaron a una conclusión, que mi psicóloga escuchó atentamente, pero con extrañeza: yo sufría de una depresión endógena, o exógena, lo que fuere, pero que no respondía en absoluto al estado de mi entorno familiar, social, o económico. Por el contrario, el trabajo que realizo con grupos, me inspiraba y sanaba, con mis hijos nunca me había llevado mejor, lo mismo con mi familia, mi pareja, mi trabajo, mis colegas. Nada justificaba ese estado de fatiga psico-físico. Este estado iba acompañado de largas horas diarias de ansiedad generalizada, la angustia devenía demonio carcomiendo mis entrañas, me caminaba hasta las paredes, doblada al medio, por la intensidad de la contracción, del vacío inconmensurable, la garganta seca, la comida no pasa. No como. Mi madre dice: nena, a tu edad tenés que comer, si no masticas algo, se te van a caer los dientes. Mi marido también opina. Mejoro mi autodiagnóstico: Desequilibrio Espiritual. O anorexia depresiva si este cuadro existe.
De todos modos, para empeorarla, en una primaveral crisis alérgica, una noche de insufribles broncoespasmos me eleva la temperatura a 39 grados, la médica de guardia me receta un antibiótico de amplio espectro, pues logro convencerla de mi diagnóstico: claramente una neumonía, sino, ¿por qué la fiebre, y el desánimo?
Dos días después la radiografía confirma lo contrario. Una neumonía no remite en 24 hs, dice el médico.
Desauciada, sin ver salidas a esa situación de desasosiego agobiante, y ya sin fiebre, estaba decidido: la causa de este estado era un déficit de estrógenos, por la edad.
Finalmente, lo que revelaron los resultados de los análisis, no señalaban anemia alguna. Ud. leyó mal los números, dijo el doctor, y sus hormonas, señora, están un poco bajas, pero ¿qué espera? corresponden a su tiempo de climaterio. Lo único que tiene son gases.
SUCEDIÓ UN DOMINGO POR LA NOCHE. Uno llega a veces a ese momento donde ya no se soporta lo que hasta ayer se soportaba… Cuando nuestra riqueza está mas asegurada, nuestro talento más afirmado, nuestra neurosis bien analizada, es cuando se PRODUCE EL PEQUEÑO CHASQUIDO QUE VA A INCLINAR LA LÍNEA… de fondo, el programa de Victor Hugo Morales mostraba el rostro de un compañero militante de Mariano Ferreira quebrándose de dolor, mientras relata su muerte.
El crimen de un chico militante, como tantos otros jovenes que espontánea y masivamente fueron los primeros en acercarse a la Casa de Gobierno, la mañana de la muerte de Nestor Kischner.
A VECES LOS PUNTUALES, INESPERADOS ACONTECIMIENTOS MICROPOLÍTICOS, NOS SACAN DEL RELATO INDIVIDUAL Y NOS PASAN A UN PLANO DONDE LA VIDA NO ES NI TAN SIQUIERA LO PERSONAL, SINO TODO LO CONTRARIO. No puedo explicar aún cómo de pronto mi cuerpo saltó de la cama, de mi boca empezó a salir un alarido interminable y brutal. El alarido empezó a articular la palabra BASTA BASTA BASTA!! BASTA DE TANTA ENFERMEDAD PERSONAL, TANTA PATOGENIZACION!! BASTA DE MI AUTOCONMISERACION!, y mis piernas corrían como locas recién salidas del Moyano buscando desesperadas territorios desconocidos. BASTA DE TANTA NEUROSIS AL CUETE Y CARÍSIMA!! BASTA DE MI!!
LA DEPRESION COMO MELANCOLIA ANOREXICA, ES UNA ENFERMEDAD DE LUJO EN UN CONTEXTO EN EL QUE HAY CHICOS QUE NO PUEDEN COMER, EN EL QUE HAY BEBÉS NACIDOS CON MENOS DE 1500 GRAMOS QUE SON TIRADOS A LA BASURA, PUES NO PUEDEN SOBREVIVIR!!!,
LA ANOREXIA ES UNA ENFERMEDAD DE CLASE!!
NO HAY ANOREXIAS NI BULIMIAS EN LAS CLASES MAS CARENCIADAS..
BASTA DE TANTO MIRARSE EL OMBLIGO , ESA DUREZA CALLOSA,Y AL MISMO TIEMPO,ESE YO MEZQUINO, NARCISISTA Y POR ENDE DEBIL, DEPENDIENTE SIEMPRE DE ESTRUCTURAS PATERNALISTAS.
Los valores de nuestra sociedad capitalista penetran a través de la estructura de la familia, y son cómplices en la causa de las neurosis (MARIE LANGER).
BASTA DE AGORAFOBIAS!!
LOS QUE NO TIENEN TECHO NO SUFREN DE AGORAFOBIA, VIVEN EN LA CALLE, TOMAN LOS TERRENOS VACIOS.
LA NEUROSIS ES UNA ENFERMEDAD DE LUJO EN UN CONTINENTE CUYA ENFERMEDAD MÁS COMPROMETIDA ES LA DESNUTRICION Y LA MORTALIDAD INFANTIL!!
Y LO DE LAS HORMONAS?? DEJATE DE JODEEER!!! gritaba por los pasillos, y mis brazos se agitaban en el aire al ritmo de mis piernas: cómo hicieron mis abuelas para convivir con sus deficit hormonales, cómo hicieron para envejecer dignamente??
Drásticamente, me curé.
Definitivamente LA CONCIENCIA DEL ATRAVEZAMIENTO SOCIO HISTÓRICO EN NUESTRO COTIDIANO-INDIVIDUAL, NOS CURA.
La conciencia de la presencia de OTROS en nuestro entorno, de otros diferentes, nos ayuda a ver AL OTRO MAS REAL, MAS LIBRE DE FANTASMAS PROYECTADOS. Nos ayuda a pedir ayuda, a conectarnos con afectos más solidarios, más inclusivos, menos competitivos.
Drásticamente me curé GRACIAS A LOS OTROS, A DEJARME AFECTAR POR LOS OTROS.
Los otros, mis colegas de trabajo, fueron mis acompañantes terapéuticos.
Los otros, mis hijos, fueron un ejemplo de vida comprometida con lo social, y militante, me ayudaron a volver a creer que la lucha por una Latinoamérica mas unida y socialmente más justa es posible.
Los otros, los grupos a donde recurrí para curarme de mí, porque necesitaba huir de la sorda soledad de escuchar siempre mi voz, me dieron otras voces, me ayudaron a reírme de mi dolor y mis frustraciones.
Mi marido, algo confundido, susurra: No estarás más loca que nunca?
Lo miro sonriente y digo: No te preocupes, esto recién empieza…

Lic. Carolina Pavlovsky
Psicóloga psicodramatista

<